
Artículo Cientíco / Scientic Paper
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ENERGÍA MECÁNICA INNOVACIÓN Y FUTURO
No. 5 Vol. 1 / 2016 (15) ISSN 1390 - 7395 (15/15)
1. INTRODUCCIÓN
Una de las cargas más peligrosas que debe
afrontar una estructura es la carga de sismo,
la cual se produce por una rápida y repentina
liberación de energía, está produce vibración
en la tierra que genera una aceleración en
las bases de una estructura, esta liberación
de energía principalmente se produce por
el deslizamiento de la corteza terrestre,
normalmente éstas se producen a lo largo
de fallas preexistentes [1], el mecanismo
de generación de un sismo no era muy
entendido por parte de los geólogos, hasta
que en 1906 después del sismo de San
Francisco se pudo comprobar que la placa
del Pacíco se había desplazado 4.7 metros
hacia el norte con respecto a la placa de
Norteamericana [1], estudios sobre el riesgo
sísmico se remontan a 1980[2], donde se
pretende estimar el riesgo de un sector
frente a cargas sísmicas.
Se han desarrollado varias metodologías
para evaluar el riesgo debido a riesgos
naturales, por lo general estas metodologías
proporcionan una estimación del daño físico
potencial en una zona determinada, el
daño físico se evalúa en edicios, personas
muertas, heridas, sin hogar, desempleados
[3].
El riesgo sísmico se dene como la función
de probabilidad de pérdidas derivadas de los
daños a una estructura como consecuencia
de la acción de un sismo [4] el mismo
depende de 3 factores principalmente
que son la amenaza, la exposición y la
vulnerabilidad[5], la peligrosidad sísmica
se dene como la capacidad de daño del
movimiento del suelo[6], por otra parte la
vulnerabilidad sísmica de una estructura
expresa la relación entre la intensidad del
movimiento del suelo generado por el sismo
y el desplazamiento de un elemento de la
estructura[4].
La intensidad de un sismo es una medida
indirecta de la fuerza del sismo, que se
observa en edicaciones, personas, objetos
y en si la naturaleza, entre las escalas más
conocidas son la Mercalli Modicada que
consta con 12 grados [7], los mismo se
pueden relacionar fácilmente con la PGA,
que es la aceleración que sufre la supercie
del suelo, otra escala muy utilizada es la
Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), y la
escala de Richter que mide la magnitud del
sismo.
Muchos países de la región andina tienen
en sus territorios fallas, países como
Ecuador, Chile, Perú, Colombia entro otros
se encuentran sobre la placa Sudamericana
en su borde occidental donde convergen
y generan zonas de subducción las placas
de Nazca[8], por lo cual estos países
tienen un riesgo sísmico elevado. El Centro
de Sismología Nacional de Chile CSN,
contabiliza 1570 sismos ocurridos en Chile
con una magnitud mayor o igual a 7 en la
escala de Richter, el primero de abril del
2014 se produjo un sismo de 8.2 a una
profundidad de 38.9 km, que afecto a varias
poblaciones del norte de Chile.
En Ecuador se han registrado varios sismos
de gran magnitud en los últimos 50 años,
el factor que más pesa en la magnitud es
la dimensión de la supercie de falla que
se rompe y se desplaza considerablemente
para producir un sismo [9], el último sismo
de gran magnitud se produjo el 16 de Abril
del 2016 con una magnitud de 7.8 con
epicentro en la costa ecuatoriana entre
las provincias de Esmeraldas y Manabí,
a una profundidad de 20 km, causando la
muerte de 661 personas[10], y el colapso
de la mayoría de las estructuras cercanas
al epicentro del sismo en el gráco 1 se
muestra una edicación de 3 pisos que
colapso debido al sismo producido.
NOVILLO G., ORNA J., COMPARACIÓN ENTRE ANÁLISIS ESTÁTICO Y DINÁMICO DEL CÁLCULO DE CARGA SÍSMICA SEGÚN LA NORMA
ECUATORIANA DE CONSTRUCCIÓN