El nivel socioeconómico como factor de

influenciaen temas de salud y educación


Socioeconomic status as a main factor

in education and health issues





DIANA ELIZABETH AGUALONGO QUELAL 1-2, ALEJANDRA CHRISTINA GARCÉS ALENCASTRO1-3


1Instituto Tecnológico Superior Superarse, Autopista Gral. Rumiñahui 1062, Quito – Ecuador.
2 Universidad de Melbourne, Parkville VIC 3010, Victoria, Australia
3Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE, Av. General Rumiñahui s/n y Ambato, Sangolquí, Ecuador
diana.agualongo@superarse.edu.ec, alejandra.garces@superarse.edu.ec
DOI:10.24133/vinculosespe.v5i2.1639


RESUMEN

En términos generales, la definición del nivel socioeconómico aborda principalmente dos componentes. Por un lado, el factor social que incluye características de la educación, ocupación de la persona, prestigio, poder político, raza e inclusive el historial de la familia y, por otro lado, se encuentra el factor económico, que está relacionado con el ingreso individual y en algunas ocasiones con el nivel económico del barrio en donde la persona vive. Que una persona pertenezca a un nivel socioeconómico bajo, medio o alto está estrechamente ligado a áreas como la educación y salud; y a la vez el nivel socioeconómico determina que tipo de educación y acceso a la salud tendría esa persona.

El presente ensayo tiene como objetivo analizar y presentar cómo el nivel socioeconómico influye en áreas como la educación y la salud, y cómo estas tres temáticas están estrechamente relacionadas.

Palabras Clave: Nivel socioeconómico, Salud, Educación

ABSTRACT

In general terms, the definition of socioeconomic status can be expressed in two components: social and economic factors. On one hand, the social factor refers to education, occupation, prestige, political power, ethnic identity, and family history. On the other hand, the economic factor related to individual income and sometimes the economic status of the neighborhood. Therefore, when a person belongs to the low, medium, or high socialeconomic level, education, and health access are affected and sometimes limited.

The main objective of this essay is to analyze and present how the social-economical level influences education and health areas, and how these three topics are closely related

Keyword: Social-economic Level, Health, Education





INTRODUCCIÓN

En términos generales, la definición del nivel socioeconómico aborda principalmente dos componentes. Por un lado, el factor social, que incluye características de la educación, ocupación de la persona, prestigio, poder político, identificación étnica e inclusive, el historial de la familia; por otro lado, se encuentra el factor económico, que está relacionado con el ingreso individual y en algunas ocasiones, con el nivel económico del barrio en donde la persona vive (Baker, 2014; Brogan, 2019). En palabras de Santrock (2004), el nivel socioeconómico se define como “la agrupación de personas con similares ocupaciones, nivel de educación y características económicas” (p. 583).

El nivel socioeconómico bajo está altamente relacionado con los problemas que se derivan de la pobreza, en especial en áreas como la educación y la salud. Un estudiante de nivel socioeconómico bajo presenta mayores deficiencias en el rendimiento escolar en comparación con un estudiante de nivel socioeconómico medio o alto, y lo mismo aplicaría a sus condiciones de salud (Phelan, Link & Tehranifar, 2010). El presente ensayo tiene como objetivo analizar y presentar cómo el nivel socioeconómico influye en áreas como la educación y la salud, cómo estas tres temáticas están estrechamente relacionadas, así se concluiría la intervención estatal.

NICEL SOCIOECONÓMICO:
DEFINICIÓN Y COMPONENTES


El término “nivel socioeconómico” se utiliza para referirse a personas de una posición social específica basándose en conceptos como acceso a empleo, el cargo (empleador vs. empleado), los logros académicos, el ingreso, e incluso el prestigio en relación con otras

personas (Marks et al., 2000) y puede ser medido a nivel individual, familiar o comunitario.

Es así que, para determinar el nivel socioeconómico de una familia, se deben considerar aspectos como el ingreso económico de los miembros, el nivel de educación de los padres, el prestigio de la cabeza de familia, la ocupación de cada uno los miembros, el nivel social dentro de la comunidad, e inclusive el barrio donde habitan (Okioga, 2013). Dado que cada aspecto puede ser evaluado por separado, una diferencia en cualquiera de estos aspectos entre dos familias de un mismo barrio puede ocasionar que cada una de ellas pertenezca a un nivel socioeconómico diferente. Por ejemplo, una familia en donde uno de los padres está estudiando para conseguir un mejor empleo, no puede ser clasificada bajo el mismo nivel socioeconómico que una familia que tiene menores posibilidades de tener mejores ingresos porque ninguno de los padres estudia o estudió (Brogan, 2009).

RELACIÓN ENTRE EL NIVEL
SOCIOECONÓMICO Y LA EDUCACIÓN


Diversos estudios indican que niños de nivel socioeconómico bajo, tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo, presentan niveles más bajos de matriculación, menos logros académicos y mayores niveles de deserción (Patrinos & Psacharopoulos, 1996). De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (2015), los niños provenientes de familias de nivel socioeconómico bajo tienen mayores dificultades para resolver problemas matemáticos y adquirir nuevas habilidades. Esta realidad puede ser explicada analizando por separado algunos factores que modelan el nivel socioeconómico de una familia como son: los ingresos familiares, la educación de los padres y el lugar de residencia.





El ingreso familiar puede ser utilizado para apoyar en las actividades académicas de los hijos, por ejemplo, pagar por actividades extracurriculares, acceder a oportunidades educativas de élite o para construir valiosas redes sociales (Broer, et al., 2019; Li & Qiu, 2018). Una familia con ingresos económicos bajos tiene dificultades para acceder a recursos como libros, juguetes o cuidado infantil, que son esenciales para incentivar a los niños a aprender en casa y desarrollar sus habilidades (Okioga, 2013). Por otro lado, una familia con un nivel socioeconómico alto, no escatimará sus recursos para brindar a sus hijos una educación de calidad en instituciones con altos estándares (Li & Qiu, 2018).

Un ingreso adecuado familiar dependerá muchas veces de que ambos padres trabajen, lo que puede ocasionar que niños y jóvenes no tengan supervisión o apoyo durante las horas que permanecen en casa realizando tareas escolares (Escarce, 2003).

Además, dependiendo de qué tan extrema sea la situación de pobreza, algunos niños y jóvenes tendrán que involucrarse en el sector laboral para ayudar con los gastos familiares en lugar de asistir a la escuela (Buchmann & Hannum, 2001). Para el año 2015, por ejemplo, en Ecuador se evidenció que la brecha entre familias ricas y pobres en cuanto a educación en el bachillerato alcanzaba un 28% debido a la inasistencia a los centros educativos por parte de los jóvenes entre 15 y 24 años, quienes tenían que dedicarse a realizar las tareas del hogar o a trabajar. En la misma línea, la población de nivel socioeconómico más bajo presenta menos años de escolaridad. Para el año 2010 en Ecuador, esta población revelaba en promedio 7.25 años de escolaridad en comparación con los 11.37 años de escolaridad que mostraba la población de un nivel socioeconómico alto. La situación inclusive es peor si se analizan las zonas rurales, en donde la escolaridad promedio es de 7.15 años (Madrid, 2019)

El nivel de educación de los padres también está correlacionado con la educación de los hijos. En América Latina y el Caribe se ha observado que aquellos padres con un nivel alto de educación esperan lo mismo de sus hijos, y consideran a la educación como una prioridad, por lo que se involucran directa y continuamente en los procesos de formación escolar (Marks et al., 2000). También están pendientes de cualquier comportamiento que pueda poner en riesgo el éxito de sus hijos. Costumbres como revisar los deberes con los hijos o preguntarles sobre la educación que están recibiendo, pueden crear e incentivar buenos hábitos de estudio en los niños e influir a largo plazo en su desempeño escolar (Li & Qiu, 2018). De igual forma, los padres con un mejor nivel de educación, por lo general tienen trabajos mejor remunerados, lo que les permite tener los suficientes ingresos económicos para invertir en educación (Okioga, 2013).

En cuanto al lugar de residencia, las instituciones de mayor prestigio y calidad se localizan en sectores urbanos y corresponden a establecimientos particulares que abarcan estudiantes con niveles socioeconómicos altos, mientras que en sectores rurales o de menor índice económico, se localizan instituciones fiscales o fiscomisionales cuyos estudiantes pertenecen a familias de nivel socioeconómico bajo. Esto ocasiona que estudiantes de diferentes niveles económicos no coincidan en la misma escuela o colegio (Madrid, 2019). Usualmente, las familias de nivel socioeconómico bajo viven en barrios pobres en donde se localizan centros educativos con recursos limitados. De acuerdo con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa – INEVAL - del Ecuador, a mayor índice económico, se presentaron mejores resultados en las evaluaciones estudiantiles, lo cual influye significativamente en la posibilidad de abrirse campo a estudios universitarios (4,7,8). Esta misma situación puede ser palpada en países como Lituania y Nueva Zelanda, en donde la localización de las instituciones educativas también es considerada como una barrera en la calidad de la educación (Broer, et al., 2019)





De igual manera, los altos niveles de pobreza en las escuelas están relacionados con problemas disciplinarios, lo cual crea un ambiente caótico no apropiado para el aprendizaje, desembocándose en altos niveles de deserción (Hauser, Simmons & Pager, 2000). Por el contrario, las escuelas localizadas en barrios de un nivel económico alto pueden ofrecer una mejor calidad de educación además de otros servicios como por ejemplo psicólogos, médicos o servicios dentales que mejoran el ambiente escolar y, por ende, el rendimiento.

El nivel socioeconómico además influye en las posibilidades de un estudiante para alcanzar estudios superiores de tercer o cuarto nivel y adquirir un buen empleo. De acuerdo con un estudio longitudinal en colegios llevado a cabo en los Estados Unidos entre los años 2009 y 2016, se encontró que del total de estudiantes a los que se dio seguimiento, un 46% de aquellos de nivel socioeconómico alto, tenía un trabajo y estaba matriculado en estudios superiores, mientras que solo un 5% de los estudiantes de nivel socioeconómico bajo estaba en las mismas condiciones (NCES, 2019).

INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN
EN EL NIVEL SOCIO ECONÓMICO


Uno de los principales componentes que determina el nivel socioeconómico de un individuo y una familia, son los ingresos, los cuales dependen en gran medida del tipo de empleo que una persona tiene. En sociedades que están caracterizadas por un mercado laboral competitivo e inestable, la educación se convierte en una herramienta básica y necesaria para tener mayores oportunidades de encontrar un empleo bien remunerado (Okioga, 2013).

El Banco Interamericano de Desarrollo - BID - (citado en Gwatkin, 2000), encontró que en América Latina existe evidencia de que las

personas con niveles más altos de educación tienen mejores ingresos. Por ejemplo, un trabajador que ha completado seis años en la escuela gana aproximadamente un 50% más que una persona que no tuvo acceso a la educación; y alguien que ha completado la Universidad, gana aproximadamente un 200% más (Bloom & Canning, 2003).

De acuerdo con el Banco Mundial (Tarabini, 2010), se debe priorizar la educación primaria debido a que esta provee de las habilidades básicas para insertarse en el mercado laboral. En general, la inversión en educación beneficia no solamente al individuo, sino que ayuda a reducir la pobreza a nivel nacional. No obstante, la creciente demanda por la educación ha producido una devaluación de la utilidad de los títulos obtenidos y un incremento en los niveles educativos mínimos requeridos para encontrar un espacio en el mercado laboral. Es así como la educación primaria ya no es una garantía para salir de la pobreza. Para agravar esta situación, en América Latina y el Caribe, para el año 2013 un 49.3% de los empleos correspondían a sectores de baja productividad, lo que indica que la misma matriz productiva de los países requiere trabajadores con pocas capacidades técnicas, que representa ingresos bajos para sus familias (CEPAL, 2015).

RELACIÓN ENTRE EL NIVEL
SOCIOECONÓMICO Y LA SALUD


El nivel socioeconómico de una familia puede determinar los recursos disponibles para acceder a servicios de salud y medicinas, influenciar en los hábitos individuales y afectar en la salud mental. Así, la salud de un niño depende en gran medida del nivel de ingresos de los padres, mientras que la salud de las personas adultas y ancianos depende en mayor medida de la hábitos, ocupación y nivel social de cada familia.





De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud – OMS (Bloom & Canning, 2003), enfermedades como la diarrea, infecciones respiratorias, malaria y condiciones perinatales, son la causa de un 21% de todas las muertes en países de ingresos bajos y medios; mientras que, en países con ingresos altos, dichas enfermedades son responsables de un 1% de las muertes. En el caso de los adultos, las familias de nivel socioeconómico bajo están expuestas a peligros ambientales en casa y en su lugar de trabajo, los cuales pueden afectar negativamente su salud (Sweeney, 2015).

En los hogares de nivel socioeconómico bajo existen deficiencias alimenticias, espacios cerrados y estrechos, baja iluminación y ventilación, aglomeración en las habitaciones, todo lo cual tiene una repercusión negativa tanto en el desarrollo físico como psicológico de los miembros de la familia (Jama & Cornejo, 2016). Mientras que un nivel socioeconómico alto está ligado positivamente con la longevidad, ya que permite a las personas llevar un estilo de vida más saludable y tener mayor acceso a los servicios de salud (Liu & Zhang, 2019).

El nivel de educación es otro factor determinante en relación con las condiciones de salud. Usualmente, las personas de un nivel socioeconómico bajo desconocen cómo llevar un estilo de vida saludable y una nutrición adecuada para evitar futuros problemas de salud en la vejez (Adler & Snibbe, 2003). Asimismo, la educación puede moldear el comportamiento y las actitudes de una persona frente a una enfermedad o cuando se encuentren en una edad avanzada.

Algunas teorías además afirman que el nivel socioeconómico de una persona influye en su salud porque afecta la posición de un individuo dentro de una jerarquía social. Las personas de un nivel socioeconómico bajo pueden enfrentar un sentimiento de subordinación y falta de control que pueden llevarlos a sufrir de estrés

crónico y deterioro de la salud (Sweeney, 2015). Sin embargo, la relación entre el nivel socioeconómico y los niveles de estrés son difíciles de medir, ya que las decisiones de las personas y su comportamiento están sujetos a un sinnúmero de factores.

Por otro lado, una investigación llevada a cabo por Lee and Jones (Liu & Zhang, 2019), muestra que en China existen disparidades de salud tanto física como mental relacionadas con el nivel socioeconómico. Su investigación refleja que el ingreso en sí mismo explica un 40% a un 73% de las diferencias en salud mental en todas las regiones, mientras que el estatus ocupacional explica un 18% de dicha diferencia; además, la educación explica el 15% al 22% de la desigualdad en temas de salud en general, siempre favoreciendo a los individuos que pertenecen a un nivel socioeconómico alto.

INFLUENCIA DE LA SALUD
EN EL NIVEL SOCIOECONÓMICO


La salud es considerada como una forma de capital humano. Desde el punto de vista individual, una persona saludable implica una mayor capacidad de trabajo y una mayor productividad, que se refleja en ingresos más altos; mientras que, desde el punto de vista nacional, una población saludable es un importante recurso para el desarrollo socioeconómico del país. La enfermedad reduce la capacidad de las personas de crear riqueza, reduce su calidad de vida y ocasiona que el individuo caiga en un círculo vicioso de enfermedad-pobrezaenfermedad (Liu & Zhang, 2019). Reportes del Banco Mundial han demostrado que las causas más comunes que desencadenan la pobreza en un hogar, son enfermedades, lesiones o muerte (Bloom & Canning 2003).





Los estudiantes saludables tienen una mayor posibilidad de culminar sus estudios con éxito porque tienen una mayor capacidad de aprender que aquellos que presentan algún tipo de enfermedad. Condiciones de salud negativas como problemas nutricionales, falta de vitaminas, abuso de sustancias, depresión o ansiedad, son factores que pueden influir de manera negativa en el desarrollo cognitivo de los estudiantes, lo cual desemboca en la disminución de sus habilidades académicas (Heckman, 2007). Existe evidencia de que la administración de pastillas desparasitantes en niños en edad escolar en Kenia y la India incrementó el nivel de asistencia y logros académicos. Los mismos resultados se presentaron en países donde se llevó a cabo campañas para la erradicación de la malaria (Sweeney 2015).

EL ROL DEL ESTADO

Ha quedado establecido que un nivel socioeconómico bajo influye de manera negativa en la calidad de educación y en la calidad de servicios médicos a los que un individuo y su familia pueden acceder, lo cual ocasiona al mismo tiempo que los individuos no puedan ascender socialmente ni logren tener un mejor nivel económico que sus padres, o aspiren a darles una vida más acomodada a sus hijos. Frente a ello, es el Estado quien juega un rol fundamental para brindar acceso a servicios educativos y de salud de calidad (D’Amico, 2016).

La creación de escuelas, la provisión de materiales, la contratación de profesores y la creación de políticas educativas adecuadas (educación primaria gratuita, obligatoria, accesible) pueden marcar la diferencia (Buchmann & Hannum, 2001). De acuerdo con un estudio del BID, basado en los resultados de las pruebas PISA1, la inversión en educación pública (gastos directos en instituciones educativas e incentivos tributarios o subsidios educativos focalizados), en especial

en países con una extensa población joven y alta desigualdad, tiene una asociación positiva con mejores niveles de aprendizaje (INEVAL, 2018). En Finlandia, por ejemplo, existe una alta similitud entre las instituciones educativas en relación con los fondos recibidos por parte del Estado, estructura, materiales y calidad de los docentes, y el desempeño de los estudiantes tanto de nivel socioeconómico bajo, medio o alto, no presenta una gran brecha. Por el contrario, en países como Estados Unidos, las escuelas públicas son parcialmente financiadas por los impuestos locales lo que ocasiona que las instituciones educativas mantengan el mismo nivel socioeconómico del barrio donde están localizadas (Broer, et al., 2019).

De igual manera, el fortalecimiento del sistema sanitario con la creación de hospitales y un eficiente sistema de seguridad social, puede asegurar el acceso a servicios de cuidado de la salud de toda la población, independientemente de su nivel socioeconómico. En países como China, el gobierno ha equipado de mejor manera las instalaciones de salud en el área urbana que en el área rural, ocasionado que se mantenga esa situación de desigualdad en tema de la salud (Liu & Zhang, 2019).

CONCLUSIONES

El nivel socioeconómico de un individuo está interconectado con los ámbitos de la educación y la salud. Hay que recordar que al hablar de nivel socioeconómico no solamente se hace referencia a los ingresos económicos, sino también a factores como el nivel de educación, la ocupación, el cargo y el prestigio, tanto a nivel individual como familiar.





Al hablar de la relación que existe entre el nivel socioeconómico de un individuo y su nivel de educación, se puede afirmar que factores como los ingresos familiares, la educación de los padres y el lugar de residencia, influyen en gran medida en su desempeño académico. Así, las familias de nivel socioeconómico bajo, generalmente no tienen los recursos necesarios para incentivar el desarrollo educativo de sus hijos al no poder acceder a libros, tecnología y otros materiales. En países como Ecuador, debido a la situación económica de las familias, los jóvenes se ven en la necesidad de abandonar su educación y trabajar. Asimismo, los centros educativos ubicados en barrios de bajo nivel socioeconómico no suelen poseer los materiales necesarios o el personal docente capacitado para otorgar una educación de calidad, situación que se refleja en países como Lituania o Nueva Zelanda. Todo esto conlleva a que los estudiantes de nivel socioeconómico bajo no puedan adquirir las habilidades y el conocimiento necesario para acceder a un trabajo bien remunerado y permanezcan dentro de su situación de pobreza, que es una situación muy común en América Latina y el Caribe.

El mismo análisis se puede aplicar en cuanto a la relación del nivel socioeconómico con la salud del individuo. Las condiciones de salud pueden verse afectadas por el nivel de ingresos de cada familia. Aquellas de bajo nivel socioeconómico pueden carecer de los recursos para acceder a servicios de salud adecuados para pagar medicinas o tratamientos en caso de enfermedad. Además, están más expuestos a padecer altos niveles de estrés que desembocan en problemas como depresión o ansiedad, reduciendo los niveles de productividad y elevando el ausentismo, lo cual se refleja en ingresos económicos más bajos. Por el contrario, una persona saludable tendrá un mejor desempeño laboral y académico, por ejemplo, cuando se administraron pastillas desparasitantes en niños en edad escolar en Kenia y la India, se logró un incremento del nivel de asistencia y de logros académicos.

La intervención del Estado con políticas públicas que aseguren el acceso a servicios educativos y de salud de calidad, puede disminuir las desigualdades existentes entre las familias de nivel socioeconómico bajo, medio y alto en estas áreas. Además, existen diferentes organizaciones, tanto públicas como privadas, que intervienen a través de proyectos en distintas comunidades con el fin de mejorar la situación socioeconómica de las mismas. Considerando la relación estrecha que existe entre la situación socioeconómica de los individuos y familias con el área de salud y educación, es recomendable que, cuando se realice cualquier tipo de intervención, se establezcan acciones que abarquen todas estas temáticas al mismo tiempo en la medida de lo posible.

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